Revaluación, ¡no tan mala!

Luego de que durante el segundo semestre de 2011 la tasa de cambio se devaluara y mantuviera cierta estabilidad, en lo corrido del presente año el dólar ha presentado tendencia a la baja hasta llegar a romper, momentáneamente, la barrera de los 1.800 pesos. Esto ha significado, en menos de 30 días, una pérdida de algo más de 130 pesos por dólar y una revaluación de entre el 6 y el 7 por ciento. Este fenómeno no es exclusivo de Colombia sino que ha afectado a otras economías emergentes e igualmente exitosas de América Latina, como las de Brasil, México, Perú y Chile.

Aunque durante los últimos años el crecimiento de las exportaciones minero-energéticas ha sido lo más relevante del comportamiento del comercio exterior, las exportaciones de bienes no tradicionales, entre las que se encuentran las de productos industriales y servicios, también muestran crecimientos significativos.

La DIAN ha revelado que durante 2011 el total de las exportaciones colombianas alcanzó una cifra cercana a los 60.000 millones de dólares, lo que representa un crecimiento mayor al 41 por ciento respecto al año 2010. Por su parte, las exportaciones de bienes no tradicionales superaron los 15.000 millones de dólares y, de éstas, un poco más de la mitad, el 57 por ciento, correspondieron a bienes industriales.

La expansión del comercio de exportación ha beneficiado a más de la mitad de los departamentos del país ya que en 2011, 17 de ellos registraron tasas de crecimiento por encima del 30 por ciento de sus ventas al exterior.

Frente a un comportamiento tan destacado del sector exportador, es comprensible que la apreciación de la moneda local genere preocupaciones y demandas de intervención por parte de sus dirigentes. Sin embargo, este fenómeno debe ser visto en un contexto mucho más amplio que el solo impacto que el mismo tiene sobre las actividades productivas.

Así, el comportamiento de la tasa de cambio no ha sido ajeno a los vaivenes que se han producido en los mercados financieros internacionales. Adicionalmente, debe tenerse en cuenta que la revaluación refleja los avances y los logros económicos alcanzados por Colombia en los últimos años, los que, a su vez, se manifiestan en la atracción que el país representa para la inversión extranjera, la cual batió récords históricos en 2011.

En Colombia se dispone de diversos instrumentos de cobertura de riesgos cambiarios, que los exportadores colombianos deberían utilizar más intensamente en un escenario mundial tan cambiante. Igualmente, debe tenerse en cuenta que las autoridades económicas no se han mostrado acordes con la implementación de controles a la entrada de capitales y que las medidas de compras masivas de dólares en países emergentes no han mostrado ser eficaces. Por el contrario, la estrategia de compra controlada y sistemática de dólares que tuvo el Banco de la República durante el año pasado mostró ser más eficaz. En la coyuntura actual hay espacio para que el Emisor vuelva a aplicar la misma estrategia.

Las posibilidades de un fortalecimiento del peso en el mediano plazo son altas. Por tanto, deberá buscarse, dentro del marco de las realidades económicas mundiales y de cara a la puesta en marcha de los TLC con Estados Unidos y Europa, que el desarrollo exportador, diferente al minero-energético, no se detenga y que, por el contrario, se fortalezca e impulse. Para ello es necesario asegurar una mayor estabilidad cambiaria, avanzar aceleradamente en el desarrollo de la infraestructura y aplicar medidas microeconómicas.   

Fecha: 30 de Enero de 2012
Califique esta publicación
Puntuación: 3,5 / Votos: 2

 COLOMBIA        COSTA RICA         ECUADOR       EL SALVADOR       GUATEMALA       MEXICO

                           PANAMA         PARAGUAY         PERU        REPUBLICA DOMINICANA         URUGUAY